Hoy vengo con un palabro japonés.
Bueno… más que un palabro, un concepto.
Lo encontré en un libro: La trampa del confort, de Michael Easter (que por cierto te lo recomiendo)
El caso: el concepto se llama
Misogi
Vale muy bien… ¿Y qué es eso?
Pues básicamente ponerse un reto al año.
Pero no vale cualquier cosa.
Tiene que ser algo que te dé respeito.
Algo que tenga solo un 50% de posibilidades de que lo consigas.
O lo que es lo mismo: que no tengas ni idea de si vas a poder… pero justo por eso, merezca la pena intentarlo.
Porque en todo ese proceso de preparación, te vas dando cuenta de que puedes con más de lo que creías.
Y si eso que pensabas que era una barrera cae… ¿cuántas más no serán también imaginarias?
A mí me gusta aplicarlo al correr.
Cada año intento ponerme una carrera “misogi” de esas que me motivan, pero también me ponen nervioso.
De las que sé que me van a exigir un poco más.
Pero también de las que sé que, si las consigo, me van a dejar muy buen sabor de boca.
No hace falta que sea una locura.
Pero sí que te saque de tu zona de confort (que sobada esta expresión)
Porque entrenar para algo así no solo te pone más fuerte.
Te cambia el chip.
Te centra.
Te vuelve más constante.
Y te das cuenta de que crecer no va de hacerlo perfecto.
Va de atreverse a intentarlo.
Así que si no tienes reto a la vista… igual es momento de pensar en uno.
Uno que te dé un poco de miedo… pero también muchas ganas.
Y tú, querido corredor… ¿tienes un desafío de esos en el radar?
Escríbeme y cuéntamelo a hola@correr.run
Y yo te cuento el mío.
Que pases un gran día
Mariano
PD1: No se trata de sufrir. Se trata de ponerte algo delante que te haga espabilar. Algo que no se compra… pero sí se entrena.
PD2: ¿Tienes un colega que lleva meses corriendo sin rumbo? Pásale esto. Igual encuentra aquí la chispa que le falta. → www.correr.run
Únete a la newsletter que leen cientos de corredores populares
Motivación diaria en tu buzón para correr más y mejor