Y con eso no me refiero a adivinar el futuro.
Me refiero a salir con cabeza:
Llevar un ritmo controlado.
Respirar.
Calmar los nervios.
Y pensar en la carrera entera, no solo en el primer kilómetro.
Ya sé que es difícil.
El ambiente, la gente, la música, otros corredores saliendo como flechas…
Pero su ritmo no es tu ritmo.
Y si te dejas llevar, lo pagas.
Por eso no me gusta cuando se mezclan distancias en una misma salida.
Porque acabas contagiado por un ritmo que no te corresponde.
El punto es este:
No salgas a lo loco.
Sal con cabeza.
Aguanta el tirón.
Ve de menos a más.
Y si al final tienes fuerzas, ahí sí: aprieta y disfruta.
Cruzar la meta esprintando y con buenas sensaciones vale más que salir a fuego y acabar sufriendo.
Gana la batalla en tu mente, y el cuerpo te seguirá.
¿Y tú? ¿Te ha pasado alguna vez una petada de manual?
Si quieres, cuéntamela a hola@correr.run
Y si quieres, te cuento alguna de las mías.
Que pases un gran día
Mariano
PD1: En carrera, no retener los caballos al principio… te pasa factura al final.
PD2: ¿Tienes un colega que siempre se inmola en el primer km? Reenvíale esto. A lo mejor esta vez, se lo piensa → https://correr.run/
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