Hay veces que flipo con las historias que me contáis los suscriptores.
Historias de superación con enfermedades de por medio, pero también con muchas ganas de volver a recuperar sensaciones.
De reconectar con esto de correr.
Historias donde correr ayuda a poner orden en la cabeza (y en el cuerpo).
Donde correr se convierte en una especie de terapia.
En una forma de enfrentarte a lo que te pesa. De poner las cosas en perspectiva. De encontrar respuestas.
O historias de corredores populares, con trabajos exigentes, familias numerosas… que aun así encuentran huecos para entrenar.
Que desmontan todas las excusas.
Corredores que son miembros honoríficos del Club de las 5.
Que hacen series a muerte a horas que no aparecen ni en el reloj.
Porque no hay otro hueco.
Historias de superación de gente normal que hace cosas que no lo son.
Y que, aunque lo tengan todo en contra, siguen sumando zancadas.
Porque muchas veces, al corredor popular nadie lo entiende.
Y lo más importante: nadie entiende por qué lo hace.
No entienden que el despertador suene antes de que salga el sol.
No entienden por qué sales a entrenar aunque nadie te esté mirando.
Por qué haces lo que hay que hacer, sin que nadie te lo pida.
No lo entienden.
No entienden ese dolor que quema… pero te hace más fuerte.
No entienden por qué apretas en las series aunque el cuerpo te diga que pares.
No lo entienden, y quizá no lo van a entender nunca.
Te dirán que te estás obsesionando.
Que frenes. Que aflojes.
Que no merece la pena. Que estás perdiendo el tiempo.
Pero ¿sabes qué?
Que ellos no ven lo que tú ves.
No sienten ese fuego por dentro.
No escuchan esa voz que no te deja parar.
Porque ellos no saben cuánto necesitas esto.
Déjales que hablen.
Tú sigue.
Tienes un mundo que construir.
Y sus palabras no pintan nada aquí.
Sigue buscando tu porqué.
Y sigue dando pasos. Aunque no te entiendan.
Vale, este correo me ha quedado más intenso de lo normal.
Pero de verdad: flipo con las historias que me contáis.
Y muchas veces, sois vosotros los que más me motiváis a mí.
Gracias por estar ahí.
Que pases un gran día
Mariano
PD1: ¿Tienes una historia de superación, motivación o una simple anécdota que te haya hecho conectar con esto de correr? Escríbemela a: hola@correr.run
PD2: ¿Conoces a alguien que corre sin que lo entiendan? Reenvíale esto. Quizá le viene bien leerlo → www.correr.run
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