El otro día estaba haciendo scroll en Instagram (ya sabes, ese momento en el que te prometes “5 minutos y ya”).
Y de repente me topé con un post que me hizo parar.
Era de esos que recopilan respuestas a una pregunta sencilla:
¿Por qué corres?
Y aunque había un montón de razones distintas, hubo una que se repetía todo el rato, como si todo el mundo estuviera en la misma frecuencia:
“Para desconectar”.
Y oye, lo entiendo perfectamente.
Salir a correr es (casi siempre) un descanso para la cabeza.
Un respiro. Una forma de soltar el día. De decir: “Hasta aquí”.
Yo también lo hago.
Bastante, de hecho.
Pones un pie delante del otro y durante un rato… el mundo parece más simple.
Pero con el tiempo, me he dado cuenta de algo:
Correr no siempre te desconecta.
Es más… muchas veces, te conecta con todo eso que estabas evitando.
Porque al principio parece que estás liberando tensión, pero si corres lo suficiente, si acumulas kilómetros, si estás tiempo a solas con tus pensamientos…
Empiezan a aparecer cosas.
Esa conversación que dejaste a medias.
Esa preocupación que llevas arrastrando.
Ese pensamiento que llevas días esquivando.
Todo eso que en el día a día puedes silenciar con ruido, con pantallas, con distracciones…
Cuando corres, te alcanza.
Y ojo, no lo digo como algo malo.
Al contrario.
Ahí está una de las cosas más potentes de correr.
Porque sí, correr te pone fuerte, te da fondo, te mejora los tiempos… pero también te da algo que no se ve en Strava:
Te ayuda a conocerte.
Te muestra cómo te hablas cuando estás solo.
Cómo te tratas cuando fallas.
Cómo insistes.
Cómo te motivas.
Cómo decides seguir.
Es como un espejo con ritmo cardíaco.
Un sitio donde no puedes fingir.
Ni escapar.
Ni disfrazarte.
Correr no te desconecta. Te ordena.
Y eso… vale oro.
Porque llega un momento en el que ya no sales solo por correr, sino por ver qué hay ahí dentro.
Qué necesitas soltar. Qué estás rumiando. Qué estás evitando.
Y no necesitas hacer 25 kilómetros para eso.
A veces, con un trote suave de media hora, ya te llevas respuestas.
A mí me pasa.
No sé si a ti también.
Pero si sí, entonces ya sabes por qué seguimos poniéndonos las zapatillas.
¿A ti también te pasa que correr te ordena la cabeza?
Cuéntamelo en hola@correr.run
Que leer estas cosas… también forma parte del entrenamiento.
Que pases un gran día,
Mariano
PD1: Lo más valioso que te da correr muchas veces no es físico. Es mental. Pero no sale en ninguna estadística.
PD2: ¿Tienes un colega que corre para “desconectar”? Pásale esto. Igual descubre que lo suyo también va por dentro. –> https://correr.run/
Únete a la newsletter que leen cientos de corredores populares
Motivación diaria en tu buzón para correr más y mejor