Se ha instalado una especie de historia de que, para ser un corredor de la leche, hay que entrenar súper duro.
Que hay que crujirse.
Y que cuanto más extremo, mejor.
Y claro, nos flipan las historias de superación.
Pero cuando hablas con corredores populares (o que llevan tiempo en esto), te das cuenta de que muchas de esas creencias… no son tan ciertas.
Me refiero a eso de pensar que cuanto más duro, más épico y más difícil… mejor.
(A ver, que no todo es fácil. Pero tampoco tiene que ser un drama.)
Vamos a desmontar algunas:
1/ No necesitas una historia dramática
Parece que solo mejora quien viene de un pasado duro.
Que hace falta un cambio épico detrás.
Y puede ser que sí… o puede que no.
Porque también puedes evolucionar porque te apetece, porque te da la gana o porque simplemente te sienta bien.
No hace falta que haya una historia de peli detrás.
2/ No hace falta ir siempre “a tope o nada”
A veces parece que si no entrenas al límite, no vale.
Pero la realidad es que muchas veces los resultados llegan de una forma más normal, más “de andar por casa”.
La constancia es la que te permite sumar sin quemarte por dentro.
3/ No necesitas madrugones y machacarte
Hay quien piensa que solo entrena el que sufre antes del amanecer. O el que hace cosas extremas, rollo cubos de hielo o retos raros.
Pero la base del progreso está más en equilibrar la vida que en coleccionar gestos extremos.
(Y te lo digo yo, que madrugo… pero solo por logística. Si pudiera, dormiría un par de horas más.)
4/ No necesitas un cuerpo perfecto
Se escucha mucho eso de que cuanto más fino estés, mejor.
Pero lo cierto es que el cuerpo que rinde es el que aguanta el día a día, no el que vive al límite.
Además, los cuerpos se adaptan al deporte que haces.
Y un cuerpo funcional es mucho más útil que uno “perfecto”.
5/ No necesitas comer perfecto cada día
Nos pasamos con la disciplina en la mesa, como si un pequeño desliz arruinara todo.
Pero no.
Comer con sentido común es suficiente.
Lo que de verdad alimenta es la continuidad, no la culpa.
6/ No necesitas material caro para empezar
Siempre habrá alguien que te diga que te compres de todo.
Pero no hace falta.
Empieza con lo que tienes.
Avanzas con lo que puedes.
Y mejoras cuando toca.
La clave es ponerte en marcha. No gastar más.
7/ No necesitas correr al ritmo de otros
Compararse con otros desgasta.
Tu ritmo no te define.
Y si otros corren más rápido en Strava… pues bien por ellos.
Cada uno entrena desde sus circunstancias. El progreso se mide en tu terreno, no en el del de al lado.
Estas son algunas de las creencias que NO necesitas para ser corredor.
Porque al final, de lo que se trata es de disfrutar.
De avanzar.
De sumar zancadas.
Cada uno a su manera.
Y tú querido corredor, ¿crees que me he dejado alguna?
Escríbeme y cuéntamelo a hola@correr.run
Que pases un gran día
Mariano
PD 1: Si esta newsletter te ha quitado un poco de presión de encima, ya me doy por satisfecho.
PD 2: ¿Tienes un colega que se agobia con todas estas cosas?
Reenvíale esto. Le puede venir bien leerlo. → https://correr.run/
Únete a la newsletter que leen cientos de corredores populares
Motivación diaria en tu buzón para correr más y mejor