Hoy podría empezar con un clásico…
“No hay errores, solo aprendizajes.”
Pero venga, vamos a hablar en serio:
Sí hay errores.
Errores que acaban en molestias, en lesiones, o en esa sensación de “entreno y entreno… pero no avanzo”.
Y lo peor es que los hacemos todos.
(Yo el primero)
Así que aquí van unos cuantos.
Por si te sirven. O por si al menos te suenan y así te los puedes ahorrar
1/ Compararme todo el rato
Con el de al lado.
Con Strava.
Con el yo de hace seis meses.
Cada salida parecía un examen.
Y eso al final te quita las ganas.
Te mete presión.
Y hace que correr deje de ser lo que era.
Correr no va de demostrar.
Va de conectar contigo. Con lo que toca ese día.
Ni más, ni menos.
2/ Pasar de la técnica de carrera
Durante mucho tiempo pensé que correr era… eso, correr.
Y ya está.
Pero claro, luego vinieron las molestias.
Y las lesiones.
Y aprendí que hay cosas básicas que marcan la diferencia:
– Pasos más cortos
– Aterrizar justo debajo
– Cadencia entre 160–180
– Glúteos activos
Solo con eso ya corres más suelto.
Y te rompes menos.
3/ Olvidarme de la fuerza
“Yo corro, no necesito hacer pesas.”
Eso pensaba yo.
Hasta que empecé a hacer fuerza un par de días por semana y todo cambió.
Menos lesiones.
Más control del cuerpo.
Y mejores sensaciones corriendo.
No hace falta hacer crossfit.
Pero sí hace falta mover algo más que las piernas.
(Si necesitas un cable te paso una mini guía de entrenamiento sin equipamiento)
4/ Comer mal (o no comer)
Irte a una tirada larga solo con un café no te hace más fuerte.
Te hace petar en el kilómetro 9.
Lo que me funciona ahora es sencillo:
Comer algo antes (carbos simples)
Llevar un gel si voy a estar más de una hora
Beber agua con algo de sal
No es trampa.
Es gasolina.
5/ Correr siempre igual
Mismo ritmo.
Mismo recorrido.
Mismas sensaciones.
Y claro…
Mismos resultados.
Lo que me ayudó fue probar cosas nuevas:
alguna serie, alguna cuesta, algún rodaje sin mirar el reloj.
Nada loco.
Pero lo justo para salir del bucle.
No es por sufrir.
Es por mejorar.
BONUS: Dormir poco para poder salir a correr
También lo he hecho.
Dormir 4 o 5 horas y salir igual “porque tocaba”.
Y sí, cumplía el plan.
Pero a costa de todo lo demás.
Dormir también cuenta como entrenar.
Y si no lo haces, lo pagas.
Así de simple.
Y tú, querido corredor…¿Sueles cometer alguno de estos errores?
Escríbeme y cuéntamelo en hola@correr.run
Y si no, al menos que te sirva para recordarte que se puede correr mejor.
Que pases un gran día
Mariano
PD1: Si te has sentido identificado con alguno, tranquilo. Nos ha pasado a todos. Pero se puede cambiar. Y se corre mejor.
PD2: ¿Tienes un colega que está haciendo estos mismos fallos? Pásale esta newsletter que lo mismo le ayuda → www.correr.run
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