Ahora que estamos metidos en el Black Friday (bueno, en el mes entero de descuentos), es un clásico echar un ojo y picar con unas zapatillas nuevas.
Pero antes de lanzarte, hay que tener en cuenta un par de cosas para acertar.
Porque entre tanto marketing, tantos modelos nuevos y tanto color flúor… es fácil dejarse llevar y acabar comprando la zapatilla de moda, que es muy chula, pero que no te va bien.
Así que te quiero echar un cable.
Por lo menos dejarte claros tres o cuatro puntos para que cuando vayas a comprar, afines el tiro y elijas lo que de verdad te viene bien.
Por aquí van 5 errores comunes (que puedes evitar) a la hora de comprar zapatillas:
1/ Elegir zapatillas por el color o el diseño
Sí, a mí también me flipan las zapatillas.
Pero a veces, las más molonas no son las que mejor nos van.
Está claro que mola ir combinado con la ropa de correr… pero elegir mal unas zapas puede salirte caro (en molestias, lesiones… y en euros).
Pruébatelas en los dos pies. Camina un poco. Fíate de las sensaciones.
Ese “feeling” que te dice: “estas sí”.
No dejes que una foto bonita decida por ti.
2/ Ignorar el terreno donde vas a usarlas
Ahora hay zapatillas para todos los terrenos.
Lo importante es elegir unas que te sirvan para donde haces la mayoría de tus entrenamientos.
Si el 80% de lo que corres es en asfalto… pues pilla unas de asfalto.
Ahora se han puesto de moda las zapas de “gravel” (una mezcla rara de montaña con asfalto)
Pero lo dicho: ni lo uno ni lo otro. No funcionan bien del todo en ningún lado.
Mejor elegir unas que te vayan bien donde más entrenas.
3/ Comprar zapatillas que no se adaptan a tu ritmo
Las zapas con placa están genial, es un avance brutal y han ayudado a muchos corredores.
El problema es que muchas de esas zapatillas (sobre todo las tope de gama) están hechas para correr rápido.
Y si vas a ritmos tranquilos, no les sacas partido. Incluso pueden ser inestables y acabar en lesión.
Te puedes comprar unas Alphafly…
Pero si vas a un kilómetro por año, no te van a ayudar mucho.
Y encima cuestan un ojo de la cara.
4/ Ignorar el drop
No hay un drop bueno o malo. Lo importante es que se adapte a ti.
Un drop alto puede proteger tus gemelos, pero poner más tensión en rodillas o caderas.
Uno bajo puede ser más natural, pero exigir más al Aquiles o los sóleos.
Y cuidado al cambiar de un drop a otro demasiado rápido.
Ahí es donde llegan las molestias y los sustos.
5/ Pensar que todas las zapas duran 600–700 km
Eso está bien como referencia. Pero no es una regla exacta.
La durabilidad depende del corredor, de la zapatilla, de la espuma…
Por ejemplo: las de placa suelen durar bastante menos que unas zapas rodadoras.
Incluso varía entre marcas.
Lo importante es escuchar a las zapas.
Si ves que han perdido respuesta, que ya no amortiguan como antes… da igual que lleves 400 o 600 km. A lo mejor ya han dicho basta.
El caso es que si eliges bien las zapatillas, lo notas.
Y si te equivocas, también.
Lo metes antes de pagar:
CORRER5
(Si no se aplica, seguramente es porque ese modelo ya tiene algún descuento activo o alguna promo encima).
Que pases un gran día
Mariano
PD1: La zapatilla perfecta no existe. Pero hay muchas que te pueden ir de lujo… si sabes elegir bien.
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