No sé si te pasa (a mí me pasa bastante) pero…
Salir a correr con lluvia da una pereza que flipas.
Y justo por eso… vale más.
(No sé si x2, pero por ahí anda)
Porque salir con sol y buena temperatura es fácil.
Todo acompaña. Todo fluye.
Pero cuando fuera cae el diluvio universal y tú te atas las zapatillas…
Ahí es cuando estás construyendo algo de verdad.
Y no hablo solo de piernas.
Lo que entrenas esos días es otra cosa:
La cabeza.
Porque salir cuando no apetece, rodar con frío, mojado, incómodo, cumplir cuando nadie mira…
Eso casi vale más que cualquier medalla.
Y además, es lo que te transforma.
Y no, no es postureo.
Es ese “contrato” que firmaste contigo mismo.
No sabes muy bien cuándo, pero lo firmaste.
Ese que dice: “Hoy también salgo.”
Aunque llueva.
Aunque no apetezca.
Aunque tengas mil excusas a mano.
Porque cada vez que cumples con ese contrato, te haces más fuerte.
Y no solo para correr.
Ahora, dicho esto…
Tampoco hace falta ponérselo más difícil de lo necesario.
Aquí van algunos trucos para salir a correr con lluvia y no acabar griposo, resbalando… o arrepentido:
– Si hay tormenta fuerte o eléctrica, no salgas. La lluvia moja. El rayo no.
– No te abrigues de más. Mejor ropa técnica y ligera. Ojo con los chubasqueros que no transpiran: acabas empapado… pero por dentro.
– Zapatillas con buen agarre. Mejor eso que unas “impermeables” (sobre todo en cross o competición).
– ¿Puedes llevar repuesto seco? Hazlo. Ponerse calcetines secos después de una buena empapada sienta como un spa.
– Una gorra para que no te caiga el agua en los ojos. Mano de santo.
– Ojito por donde pisas: líneas pintadas y tapas metálicas resbalan como si fueran hielo.
– Al llegar a casa: ropa seca lo antes posible. Y para las zapas, papel de periódico dentro. Lo de toda la vida… y funciona.
No sé si correr con lluvia vale por dos.
Lo que sí sé es que vale mucho.
Vale por ese día en el que podías haberte quedado en casa.
Y no lo hiciste.
Vale por no romper ese contrato contigo.
Vale por cómo te sientes cuando terminas.
Porque sí, vuelves empapado.
Pero vuelves distinto.
Y tú, querido corredor…
¿Eres de los que también sale con lluvia?
¿O te cuesta más que una cuesta arriba?
Cuéntamelo en hola@correr.run
Que pases un gran día
Mariano
PD1: ¿Tienes algún truco personal para correr con lluvia? Escríbeme y cuéntamelo me encantará saberlo
PD2: Reenvíale esto a ese colega que siempre cancela en cuanto caen dos gotas. A ver si espabila → https://correr.run/
Únete a la newsletter que leen cientos de corredores populares
Motivación diaria en tu buzón para correr más y mejor