Cuando correr empieza a picar

El otro día estuve corriendo la San Silvestre de Alcobendas.

Y siendo una carrera con muchos sube y bajas, giros y bastante ratonera, la verdad es que me fue genial.

Hice una buena gestión del esfuerzo y, aunque sufrí un poco (sobre todo al final, que se me desató una zapatilla), disfruté mucho durante la carrera.

El caso es que corrí con mi amiguete Javi.

Él está tratando de mejorar sus marcas poco a poco y, sobre todo, de volver a recuperar buenas sensaciones y volver a disfrutar de correr.

Me comentó que una de las cosas que más había notado es que ya no tiene la misma “capacidad de sufrimiento” en carrera que tenía antes.

Para que te hagas una idea, la capacidad de sufrimiento (en esto de correr) es la habilidad física y mental para tolerar la fatiga, el dolor y la incomodidad durante el entrenamiento o la competición.

Y es que, como todo, la capacidad de sufrimiento se entrena y se puede mejorar.


Por aquí van una serie de trucos o consejos (no sé muy bien cómo llamarlos) para trabajar la “capacidad de sufrimiento” con cabeza.


A nivel físico, ¿cómo se puede mejorar?

Con entrenamientos de alta intensidad, como por ejemplo intervalos, cambios de ritmo o series.

Con este tipo de entrenamientos lo que se consigue es exponer el cuerpo y la cabeza a niveles altos de esfuerzo y, poco a poco, enseñarles a tolerarlo.

Otra manera de mejorar es con entrenamientos por potencia o por sensaciones.

Con esto lo que se logra es conocer mejor los límites y empujarlos (porque muchas veces están más lejos de lo que pensamos)

Otra forma de mejorarlo es gracias a la regla del 80/20.

Esto es combinar un 80% de carrera suave con un 20% de intensidad, para construir una buena base sin sobreentrenar.


Yo esto lo hago haciendo casi todos los días, rodajes suaves y un día a la semana calidad, es decir, intensidad.

A nivel mental, ¿cómo se puede mejorar la capacidad de sufrimiento?

Pues gracias a la visualización.

Aquí la clave es “ver” los momentos duros a los que te vas a enfrentar durante la carrera e imaginarte cómo los vas superando.

Otra cosa que puede ayudar es el autohabla.

Es muy importante cómo nos hablamos a nosotros mismos, por eso hay que hablarse en positivo y convencerte de que eres capaz de conseguirlo.

Yo muchas veces me suelto un “vamos” para darme ánimos a mí mismo.

Otra cosa importante es tener objetivos claros.

Dividir la carrera ayuda a hacerla más manejable, de tal manera que te vas poniendo pequeños retos que tienes que ir superando.

Y estos serían (a grandes rasgos) algunos trucos para mejorar la capacidad de sufrimiento.


Una cosa importante es diferenciar entre el agotamiento normal del esfuerzo (que puede venir de un entrenamiento) y el dolor de una lesión, para evitar abandonar o lesionarte.

De todas maneras, si necesitas un cable con esto, escríbeme a hola@correr.run

Que pases un gran día
Mariano


PD1: la capacidad de sufrimiento no se pierde, se oxida. Y como todo lo que se oxida, se puede volver a trabajar.

PD2: si esto te ha recordado a alguien mientras lo leías, ya sabes lo que toca. Aquí puede apuntarse → https://correr.run/

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