Hay algo curioso que está pasando con esto de correr.
Hace no tantos años esto era bastante simple.
Te plantabas en la salida de una carrera y veías lo de siempre:
Camisetas técnicas.
Pantalones normalitos.
Y alguna camiseta de una carrera popular.
La ropa de correr era funcional.
Y punto.
Pero algo ha cambiado.
Correr está de moda.
Ha tenido un subidón de la leche.
Ahora sales a correr y te cruzas con corredores que no sabes muy bien si van a hacer un rodaje…
O si van a salir en un editorial de moda.
Y es que (creo) que algo curioso está pasando.
El hipster de toda la vida se está convirtiendo en corredor.
Es como si de repente le hubiese dado por correr.
Y ahora el “uniforme” del corredor urbano está mutando.
Ahora el rollo va así:
Calcetines blancos hasta media pantorrilla.
Gorra retro.
Gafas de pantalla (rollo ciclista noventero).
Colores neutros.
En los últimos años han aparecido marcas que han cambiado bastante la estética de esto de correr (Tracksmith, Satisfy, Bandit…).
Antes la ropa era simplemente técnica.
Ahora es una mezcla de rendimiento, diseño y cultura.
La ropa ya no es solo equipamiento.
También es identidad.
Y aquí aparece otro ritual curioso.
El famoso coffee & run.
El corredor moderno ya no termina el rodaje en cualquier bar Paco de toda la vida.
Ahora la cosa es más sofisticada.
Rodaje por la ciudad.
Y después café de especialidad en un sitio con paredes de hormigón visto y muebles de madera clara.
Donde el barista tiene más tatuajes que porcentaje de grasa corporal.
Porque correr ya no es solo entrenar.
También es pertenecer a algo.
Y ahí es donde entran los nuevos grupos de corredores.
Grupos que quedan para correr por la ciudad.
Donde el rodaje acaba muchas veces:
en una cafetería
hablando de zapatillas
o mirando cuál es la próxima carrera.
Y oye.
Esto tampoco está mal.
Porque hace que mucha gente se enganche a correr.
Ahora bien.
Aquí hay un equilibrio delicado.
Porque cuando la estética gana demasiado protagonismo…
corremos el riesgo de olvidar lo esencial.
Porque al final correr sigue siendo algo muy simple.
Un pie delante del otro.
Respirar.
Sudar.
Y acumular kilómetros.
Da igual si llevas una camiseta de tirantes de 75 euros o la camiseta de la San Silvestre de 2014.
El lenguaje de esto de correr sigue siendo el mismo:
Kilómetros.
Que pases un gran día
Mariano
PD1: Las modas de correr cambian cada pocos años.
PD2: Pero el verdadero idioma del corredor sigue siendo el mismo: kilómetros. → https://correr.run/
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